¿Existe un nombre nuevo para la salvación?
junio 25, 2026
El nombre nuevo dado para nuestra salvación
Entre las personas que acaban de recibir la verdad, algunas malinterpretan y dicen: «Esta iglesia no invoca el nombre de Jesús, sino un nombre diferente; podría ser una iglesia extraña». Nuestra Iglesia de Dios ama a Jesús con toda la mente y el corazón y cree en todas sus enseñanzas. Entonces, ¿por qué invocamos un nombre diferente al de Jesús?
En esto se encuentra una sagrada voluntad de Jesús. La razón por la que invocamos un nombre diferente es que Jesús mismo nos dio enseñanzas al respecto. En la Biblia, busquemos por qué Dios dijo que debe existir el nombre nuevo de Jesús.
Ec 3:1-2 『Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;』
La Biblia dice que hay un tiempo para todo. Tenemos que pensar en este asunto; solo entonces podremos comprender todas las palabras de la Biblia con el entendimiento del tiempo y la hora.
¿Qué hay para todo debajo del cielo? Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Toda actividad tiene su propósito. Las personas llevan a cabo diversas actividades con un propósito. Por ejemplo, el propósito de ir a la escuela es aprender y el propósito de ir al hospital es recobrar la salud. Entonces, ¿con qué propósito vamos a la iglesia y llevamos una vida de fe? Confirmémoslo en la Biblia:
1 P 1:8-9 『a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.』
El propósito de nuestra fe es la salvación de nuestras almas, es decir, obtener la vida eterna, ¿cierto? Con el propósito de darnos la vida eterna, Dios dividió los seis mil años de su obra de redención, desde Adán hasta el fin del mundo, en tres épocas, y nos dio un nombre diferente para el Salvador en cada época. Veamos:
Mt 28:19 『Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;』
Jesús, que es Dios mismo, dijo que bautizáramos a las personas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Esto significa que el Padre tiene su nombre, el Hijo tiene su nombre y el Espíritu Santo también tiene su nombre.
Debemos conocer el nombre de Dios cuando lleva a cabo su providencia como el Padre, el nombre de Dios cuando lleva a cabo su providencia como el Hijo y el nombre de Dios cuando lleva a cabo su obra como el Espíritu Santo.
Cuando preguntamos: «¿Cuál es el nombre del Padre?», la mayoría de la gente responde que el nombre del Padre es Jehová. Si preguntamos: «¿Cuál es el nombre de Dios cuando lleva a cabo su providencia como el Hijo?», la mayoría responde que es Jesús.
Entonces, ¿cuál es el nombre del Espíritu Santo? ¿Se ha reflexionado alguna vez sobre el nombre del Espíritu Santo? No solo debemos conocer el nombre de Jehová y el de Jesús. ¿No nos da Dios también el nombre del Espíritu Santo?
Debemos conocer el nombre del Espíritu Santo. Ese nombre tiene el poder de salvar a la humanidad.
¿Quién es el salvador de cada época?
Confirmemos por medio de la Biblia quién es el Salvador de cada época. Primero, veamos acerca del Padre.
Is 43:11 『Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.』
En la época del Padre, ¿quién era el Salvador? La Biblia dice claramente que no hay Salvador fuera de Jehová. Esto significa que Jehová es el único Salvador, ¿no es así?
¿Podían ser salvos con un nombre diferente de Jehová, en la época del Padre? No. Entonces, cuando cambió la época a la del Hijo, ¿quién era el Salvador? Confirmémoslo.
Hch 4:11-12 『Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.』
¿Quién era el Salvador en la época del Hijo? El apóstol Pedro dijo que no había otro nombre dado a los hombres en que pudiéramos ser salvos, excepto Jesús.
Tanto Isaías 43:11 como Hechos 4:11-12 se encuentran en la misma Biblia, pero nos están dando dos enseñanzas diferentes. Quienes aún no conocen la verdad pueden pensar que la Biblia tiene muchas contradicciones. Sin embargo, la Biblia es la palabra de Dios escrita en un libro.
Aquí tenemos que entender que existió la época del Padre, cuando la gente pedía la salvación a Jehová Dios, y luego llegó la época del Hijo, cuando Jesús dio la salvación a la humanidad como el Salvador.
Entonces, ¿podían ser salvos por el nombre de Jehová después de que la época del Padre cambió a la época del Hijo? De ninguna manera.
Por otro lado, ¿podían ser salvos por el nombre de Jesús en la época del Padre? No.
Dios nos dio un nombre diferente para el Salvador en cada época. Por eso, cada nombre tiene un límite de tiempo. En la época del Padre, las personas podían ser salvas solo por el nombre del Padre; y en la época del Hijo, podían ser salvas solo por el nombre del Hijo.
Ahora no estamos en la época del Padre ni en la época del Hijo. Vivimos en la época del Espíritu Santo. Entonces, ¿cuál es el nombre del Salvador en esta época?
Como la época cambió de la época del Hijo a la época del Espíritu Santo, el nombre del Salvador también debe cambiar. Ahora veamos cuál es el nombre del Espíritu Santo.
Ap 3:12 『Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.』
Podemos entender que quien pronuncia estas palabras es Jesús. Entonces, ¿el nombre nuevo de Jesús puede ser Jesús? Ya que es un nombre nuevo, significa que este nombre no se ha utilizado antes.
Estudiemos otra profecía acerca del nombre nuevo.
Ap 2:17 『El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.』
La Biblia dice que el que venciere recibirá una piedra con un nombre nuevo. Aquí, esta piedra, ¿es una piedra real? Veamos a quién representa la piedra.
1 P 2:4 『Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,』
¿Quién es llamado piedra viva? Jesús es llamado roca o piedra. ¿A quién representan la cabeza del ángulo, la piedra del ángulo, la piedra desechada y la piedra viva? Todo ello señala a Jesús.
En esa piedra, es decir, en Jesús, ¿qué estará escrito? Jesús dijo: «En ella escribiré mi nombre nuevo».
¿Quién conoce el nombre nuevo? Solo quien lo recibe puede conocer el nombre.
El mundo entero ya conoce a Jesús. Sin embargo, como el mundo aún no conoce el nombre nuevo de Jesús, la Biblia dice que lo conoce solo quien lo recibe.
El nombre nuevo de Jesús es el nombre que será usado en la época del Espíritu Santo.
¿Testigos de quién deben ser en cada época?
Ahora pensemos en lo siguiente: ¿de quién deben ser testigos en cada época? Empecemos con la época del Padre.
Is 43:10 『Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.』
En la época del Padre, ¿de quién eran testigos? De Jehová. ¿Por qué? Porque el Salvador de la época del Padre era Jehová.
Entonces, si la época cambia a la época del Hijo, ¿de quién deben ser testigos?
Hch 1:6-8 『Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.』
En la época del Hijo, ¿de quién debían ser testigos? De Jesús. ¿Por qué? Porque el Salvador cambió de Jehová a Jesús, pues la época del Padre cambió a la época del Hijo.
¿Cuál es la misión de un testigo? Es dar testimonio del Salvador de su época.
Hubo una época en que las personas fueron salvas en el nombre de Jehová, y tenían que ser testigos de Jehová. También hubo una época en que las personas fueron salvas en el nombre de Jesús, y tuvieron que convertirse en testigos de Jesús.
Entonces, ¿testigos de quién debemos ser en la época del Espíritu Santo? ¿Debemos ser testigos de Jehová o testigos de Jesús?
Debemos ser testigos del nombre nuevo, porque el nombre nuevo es el nombre del Salvador en la época del Espíritu Santo.
¿En qué nombre deben orar en cada época?
Ahora averigüemos en qué nombre deben orar en cada época, empezando por la época del Padre.
Sal 116:4 『Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma.』
En la época del Padre, ¿en qué nombre oraba el pueblo? En el nombre de Jehová. ¿Por qué? Porque el Salvador de la época del Padre era Jehová.
Si un hombre de la época del Padre hubiera orado en el nombre de Jesús, prediciendo que Jesús vendría como el Salvador en el futuro, ¿su oración habría podido ser respondida? No.
Las oraciones pueden ser respondidas solo si se ora en el nombre del Salvador de la propia época.
Entonces, ¿en qué nombre oraban cuando la época del Padre cambió a la época del Hijo? Veamos.
Jn 16:23-24 『En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.』
Las palabras: «Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre», significan que nunca habían orado en el nombre de Jesús. Hasta entonces, no había ni una sola persona que orara en el nombre de Jesús.
Si alguno oraba en el nombre de Jehová viviendo en la época del Hijo, ¿podía recibir respuesta a su oración? No.
Las palabras: «Pedid en mi nombre, y recibiréis», significan que una oración en cualquier otro nombre aparte de Jesús no podía ser respondida desde entonces.
Él nos dio todas las enseñanzas y palabras de verdad para nuestra salvación.
Ahora no vivimos en la época del Padre ni en la época del Hijo. La época cambió a la época del Espíritu Santo.
Entonces, ¿en qué nombre debemos orar?
Por supuesto, debemos orar en el nombre nuevo, el nombre del Salvador de la época del Espíritu Santo.
¿Qué nombre deben invocar para su salvación en cada época?
Por último, averigüemos qué nombre deben invocar para su salvación en cada época.
Jl 2:32 『Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.』
En la época del Padre, ¿qué nombre debían invocar para ser salvos? El nombre de Jehová. ¿Por qué? Porque el Salvador de la época del Padre era Jehová.
Entonces, ¿qué nombre tenían que invocar para ser salvos cuando la época del Padre cambió a la época del Hijo? Averigüémoslo en la Biblia.
Ro 10:9-13 『que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.』
En la época del Hijo, ¿qué nombre debían invocar para ser salvos? El nombre de Jesús. ¿Por qué? Porque la época cambió a la época del Hijo y el Salvador de la época del Hijo era Jesús.
Ahora no vivimos en la época del Padre ni en la época del Hijo. Vivimos en la época del Espíritu Santo.
Entonces, ¿qué nombre debemos invocar ahora para ser salvos?
En la época del Espíritu Santo, todos los que invoquen el nombre nuevo de Jesús serán salvos. En esta época del Espíritu Santo, si no aceptamos el nombre nuevo y no damos gloria al nombre nuevo, nunca podremos ser salvos.
Como hemos estudiado a través de la Biblia, en esta época del Espíritu Santo en la que vivimos, debemos conocer el nombre nuevo. Entonces podremos recibir la salvación de nuestra alma, que es el propósito de nuestra fe.
¿Cómo podremos conocer el nombre nuevo?
Solo podremos conocerlo a través de la Biblia (Jn 5:39).
La Iglesia de Dios, que es la iglesia verdadera, ora en el nombre nuevo del Espíritu Santo según las profecías de la Biblia.
De ahora en adelante, estudiemos con más sinceridad acerca del nombre nuevo, el nombre del Salvador de la época del Espíritu Santo.
Recibamos el nombre nuevo y seamos salvos.