Dios Madre: El Misterio de la Biblia

¿Por qué debe existir Dios Madre?

Dios Madre es un secreto escrito en la Biblia. La biblia dice que el propósito de nuestra fe, es la salvación de nuestras almas. Por eso, Dios nos dejó en las escrituras el camino para que podamos obtener la vida espiritual que nos va a permitir y llegar al reino de los cielos en un futuro cercano. Es por eso que las escrituras dicen que Dios nos hizo una promesa.

Gá.4:28 “Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.”

La Biblia dice que somos hijos de la promesa. Esto quiere decir que hemos recibido una promesa de Dios. Pero, ¿Cuál es esta promesa?.

1Jn.2:25 “Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.”

Dios el creador de los cielos y de la tierra, prometió darnos la vida espiritual, la vida eterna. Así como todas las palabras que salen de la boca de Dios se han cumplido hasta ahora; de igual manera, la promesa de obtener la vida eterna también se cumplirá sin falta. Lo que debemos averiguar ahora, es ¿Cómo Dios cumplirá la promesa que nos hizo?.

Un misterio escondido en toda la creación

Para nosotros, que vivimos en un mundo limitado; nos es muy difícil imaginar algo eterno. Pero podemos comprender muchas cosas por medio de todo lo que nos rodea.

Ap.4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú (Dios) creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

La Biblia nos explica que Dios creó todas las cosas con su voluntad; quiere decir que todo lo creado por Dios tiene un propósito y una razón para ser de esa manera, y no de otra diferente. Entre las cosas creadas de Dios , pensemos en la vida. Ya que Dios prometió darnos la vida eterna, tenemos que comprender primero cómo es dada la vida.

Todo lo que nos rodea en este mundo, que tiene vida, tiene una madre. Incontables seres vivos en la tierra reciben la vida de sus padres y madres. No existe ni una sola criatura que reciba la vida sólo de su padre sin su madre. Lo mismo ocurre con los seres humanos; no existe nadie en el mundo que haya recibido la vida sin una madre. Por supuesto que los padres son fundamentales; pero finalmente la que da a luz a los hijos es una madre. Las madres son cruciales en el nacimiento de la vida.

Ya que Dios hizo todas las cosas conforme a su voluntad; también es la voluntad de Dios que recibir la vida dependa de una madre. Dios nos permite comprender por medio de su creación, que así como las madres físicas pueden entregar la vida física; es sólo a través de una madre espiritual que podemos recibir la vida espiritual, la vida eterna.

Para cumplir la promesa de la vida eterna que Él nos hizo, sin falta lo haría por medio de una Madre. Es por eso, que aquellos que son llamados “hijos de la promesa” en la Biblia, sin duda deben tener a la Madre espiritual que les dará la vida eterna al final.

Existencia de Dios Madre en la Biblia

Por medio de la creación, Dios reveló la manera en la que la vida es dada; que es a través de las madres. Entonces, para obtener la vida eterna, primero tenemos que conocer a la Madre eterna que nos da vida. La Biblia testifica claramente que tenemos a nuestra Madre espiritual.

Gn.1:26 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza […]”

Desde el comienzo de la creación, Dios se refirió a sí mismo en forma plural como “nosotros”; y al momento de crear al hombre dijo “hagamos”. Esto significa que el Dios creador de la humanidad no es singular, sino plural; más de un Dios.

Para conocer quiénes son los Dioses creadores de la humanidad, tenemos que observar las copias que dejaron plasmadas en la creación a imagen de ellos mismos.

Gn.1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”

Al momento de crear al hombre, Dios dijo “hagamos” y aclaró que lo que estaba por crear iba a tener la misma imagen de Dios. Ya que la creación fueron dos personas (Adán y Eva), podemos comprender que los Dioses que dieron su imagen eran dos. Y ya que una creación (Adán) tenía imagen de varón; uno de los Dioses tiene imagen masculina. De la misma manera Eva, la creación de imagen femenina, sin duda recibió su imagen de un Dios de imagen femenina.

Al Dios masculino que le dio su imagen al varón, lo llamamos “Dios Padre”. Por eso, naturalmente al Dios femenino que le dio su imagen a la mujer, la llamaríamos “Dios Madre”. Por eso, para recibir la vida eterna del Dios creador de todas las cosas, no sólo debemos creer en Dios Padre, sino también en Dios Madre.

Una copia es el reflejo de lo real

Dios creó todas las cosas conforme a su voluntad; y al principio de todo, creó a Adán y Eva, también con un propósito.

Ro.5:14 “No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.”

La Biblia dice que Adán, que fue creado a imagen de Dios, es una figura de aquel que iba a venir. Es decir, Adán representa a Cristo que había de venir a esta tierra. Ya que según las profecías de la Biblia, Jesús es Dios Padre que vino en cuerpo; Adán representa en definitiva a Dios Padre.

Entonces, de la misma forma, Eva que también fue creada a imagen de Dios con un propósito, representa a alguien. Ya que Adán representa a Dios Padre, su esposa, Eva, representa a la esposa de Dios Padre, es decir, a Dios Madre.

Gn.3:20 “Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.”

En este pasaje de génesis, escrito en hebreo, la palabra “Eva” significa “vida” (las biblias actuales poseen una nota al pie de página con esta definición). Entonces, ¿por qué las escrituras llaman a Eva, como “vida”? Existe algo que sólo las mujeres son capaces de hacer en esta tierra, que es dar vida a sus hijos. Esto es una función que sólo las mujeres pueden hacer; por medio de esto podemos comprender que la vida, está ligada y depende completamente de una madre. Ya que las mujeres son la imagen y semejanza de Dios; en el mundo espiritual ocurre igual. Es el Dios de imagen femenina la que es capaz de dar la vida eterna a nuestra alma.

Asi como Adán es una profecía sobre Jesús, el Dios masculino; Eva, es una profecía de la Madre Celestial, el Dios de imagen femenina. Por medio de la voluntad de Dios contenida en Eva, podemos comprender que la vida eterna nos será dada finalmente por Dios Madre.

Jn.6:39 “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.”

Jesús hace dos mil años, aclaró en qué momento Él daría la vida eterna. “Días postreros” indica “últimos días”; y “resucitar” indica “dar vida”. Por lo que, según palabras de Jesús, nosotros podemos recibir la vida eterna en los últimos días.

Jn.6:40 “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo lo resucitaré en el día postrero.”

Por segunda vez, Jesús dijo que daría la vida eterna en los últimos días.

Jn.6:44 “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Por tercera vez, Jesús dijo que daría la vida eterna en los últimos días.

Jn.6:54 “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Hasta cuatro veces, Jesús profetizó que recibiríamos la vida eterna en los últimos días. Según las escrituras, Jesús es Dios mismo, por lo que simplemente podía entregar la vida eterna en cualquier momento; pero ¿por qué espera hasta el final de los días? ya que por medio de la creación Dios nos mostró su voluntad de que la vida es dada por medio de una madre; nosotros podemos recibir la vida eterna por medio de Dios Madre en los últimos días.

También podemos entender la administración de Dios para la salvación, por medio de la profecía de la creación en seis días. Cada día representa en la biblia un periodo de tiempo de mil años; en total, es una obra de salvación que se lleva a cabo en seis mil años. Por lo tanto, el hecho de que Eva fuera creada en el día sexto, implica que antes de que la obra de la redención llegue a su fin, la realidad de Eva, que es Dios Madre, aparecería para dar la vida eterna a todos los hijos de la promesa, siendo ella “la Madre de todos los vivientes” espirituales (Gn.3:20).

Dios Madre aparece en los últimos días

Las profecías sobre la aparición de Dios Madre, nos dicen lo siguiente:

Ap.19:7 “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”

En el libro de apocalipsis, está escrito que el Cordero aparece con su Esposa. Proféticamente, el Cordero, representa a Jesús; pero aquí, Cristo aparece con su Esposa, en los últimos días; por lo que no se refiere a la primera venida de Jesús hace dos mil años (porque en ese tiempo vino sólo y aún no eran los últimos días), sino que representa a Cristo que vendría a la tierra por segunda vez junto con su esposa; siendo la realidad de la profecía de la aparición de Adán y Eva en el día sexto.

Ap.21:9-10 “Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,”

El ángel prometió mostrarle a Juan, la Esposa del Cordero; luego le mostró a la Jerusalén Celestial. Por eso, la Esposa del Cordero, es la Jerusalén del cielo. Entonces, ya que Jerusalén es esposa de nuestro Padre espiritual, sin falta debe tener relación con nosotros, los hijos de Dios.

Gá.4:26 “Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”

En el libro de gálatas, hay una clara distinción entre la Jerusalén que está en ésta tierra, y la Jerusalén del cielo; indicando a ésta última como: la Jerusalén “de arriba”.

La Biblia dice que la Jerusalén Celestial, es Madre de todos nosotros, es decir, de todos los santos que serán salvos. En el mismo libro, podemos confirmar que los santos que serán salvos, son llamados como “los hijos de la promesa”.

Gá.4:28 “Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.”

Los hijos de la promesa, los santos que serán salvos, son aquellos que tienen a la Madre Celestial que les da la vida eterna para recibir la salvación. De esta manera la promesa de Dios de darnos la vida eterna, es cumplida por Dios Madre que aparece en los últimos días.

Gá.4:31 “De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.”

A aquella que nos da la vida, debemos llamarla Madre. El apóstol Pablo dijo que somos “hijos” de la libre; por lo que sin dudas, nuestra Madre es Jerusalén Celestial que nos da la vida eterna.

Por lo tanto, quienquiera que desee ser hijo de la promesa y obtener la vida eterna, debe creer sin falta en Dios Madre. Sin creer en Dios Madre, no podemos tener vida espiritual para entrar en el glorioso reino de los cielos. Analizando profundamente las profecías de la Biblia, comprendamos la existencia de Dios Madre y obtengamos la promesa de la vida eterna por medio de ella.

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